Juguemos a la presidencia

¡Juguemos a que yo era presidenta!

Vamos por pan casero y cafecito a la casa de los vecinos de la Casa Presidencial, cortemos el matorral porque esta es casa de todos, pongamos una bandera multicolor y coloquemos cuadros bien bonitos. ¡Decoración nueva para la casa! De Mariano ni hablemos, que ya habrá tiempo.

Huelga indefinida

En mi consultorio recibo cerca de 240 adolescentes por semana, los atiendo de 30 en 30 en sesiones que suman 3 1/2 horas por semana. Durante ese tiempo -obligatorio- que deben pasar conmigo, prácticamente, podría decirles cualquier cosa... cualquier cosa, en eso pienso mucho y, por eso, intento seleccionar muy bien qué debo decirles. Estar con ellos me lleva muchas horas de planeamiento y otros más de revisión de sus trabajos.