Mulata

Pame y yo crecimos juntas. Pame y su piel de porcelana y yo y mi melanina descocada que se desinhibe con el sol. 

Soy afrodescendiente, también mestiza (haga cuenta que chola si el término lo entiende mejor), mi piel es una paleta de pigmentos que me enlazan con raíces que no conozco, que en la escuela representan un currículo nulo. Mi mamá nunca me explicó de qué color era yo, pero durante toda mi infancia hubo mucha gente interesada en calificarme a partir de ello. Entenderlo y asumirlo ha sido uno de mis más grandes retos de identidad. Por ello, el Festival Flores de la Diáspora Africana, para mí, es un evento esperado.