Dos veces

He tenido por política no repetir películas, ni libros, ni destinos ni nada. Con un mundo tan vasto y con tanto que no conozco, ni he visto, ni he leído; repetir lo conocido le roba tiempo a todo lo nuevo. Eso por un lado; por el otro, me jala esa mucha importancia que le he dado a la emoción embriagante de la primera vez, su unicidad y la sorpresa que resguarda. Sufro de la insaciabilidad de la que hablaba Sabines.